Estudio arroja beneficios de usar videojuegos, sin excesos

Con los años, ha sido muy debatido el hecho de conocer si los videojuegos influyen en la vida de los jóvenes o no. Expertos afirman que existen múltiples beneficios para los consumidores de este tipo de entretenimiento.

Un estudio alemán afirma que jugar 30 minutos al día aumenta la materia gris en el hipocampo derecho y el cerebelo, áreas encargadas de estimular la memoria, estrategia y planeación.

Capacidad de atención
En ese sentido, Máximo Gómez, jugador de videojuegos desde los 6 años, manifiesta que estos le han ayudado en sus reflejos, coordinación y salud mental.

Se ha comprobado en distintos estudios que los videojuegos aumentan la capacidad de atención, y que, además, ayudan en la toma de decisiones, ya que promueven un rápido análisis para escoger la mejor opción y superar cada misión.

Gómez sostiene que desde pequeño ha  jugado y la capacidad de tomar decisiones bajo estrés es más fácil que la de amigos suyos que no juegan. Afirma que los videojuegos le han beneficiado en su vida al 100%, porque cuando los juega, su cerebro está activo y alerta.

Influencia en los jóvenes
Los videojuegos pueden ayudar a los jóvenes en sus relaciones interpersonales, pero en algunos casos puede contribuir a malos hábitos, expresan especialistas.

El experto en conducta humana, Karlos Rosario, quien trabaja con niños en un centro de estudios en Santiago, manifiesta que existe una influencia directa en la conducta de las personas que acostumbran jugar videojuegos.

“El ser humano de por sí, se comporta acorde al ambiente en el que se desarrolla y convive, con esto aprende a ser y actuar”, manifestó Rosario. Afirma que estos influyen dependiendo de si crean alguna adicción a los mismos.

Desde pequeños.
Los jugadores entrevistados manifiestan que entretenerse con las consolas desde pequeños los ha hecho ser una mejor versión de ellos, y de ninguna manera estos han influenciado para mal en la forma de ver el mundo.

 

Agresividad y videojuegos: Experto descarta relación  directa
La octogenaria pediatra Angelina Mercedes de los Santos Johnson fue estrangulada en su casa. Vivía en Bella Vista, Santo Domingo. Disfrutaba del retiro alimentando las palomas, pendiente del jardín y sabiéndose querida por su comunidad. Por muchos años trabajó como pediatra en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral.

Hace siete años, en similares circunstancias fue asesinada Ana Estela Diloné, la madre del expelotero Miguel -Guelo- Diloné en su residencia del sector La Joya en Santiago.

En San Francisco de Macorís, María Julia de la Cruz Ulloa, de 36 años, fue atacada por Roberto Kisley, quien la hirió catorce veces con un cuchillo, de cuya agresión perdió el ojo izquierdo. Estilista y madre de tres hijos, María Julia no conocía su agresor. Vive en el sector Santa Ana y mientras conducía su hija, fue atacada por Kisley, a quien se le atribuyen varios delitos de la misma magnitud…y nunca era alcanzado por la policía.

El pasado domingo, la vecindad de la víctima realizó una actividad (kermés) para recaudar fondos que le permitan instalarle una prótesis en el ojo. Roberto Kisley, el agresor de María Julia, está prófugo. Sus vecinas se quejan de que para el pobre nunca hay justicia. Ojalá que la policía de Macorís no tenga criminales favoritos y cumpla su rol.

Hace unos días el propietario del club nocturno Doll’s House, Rafael Elías Alcántara fue condenado a seis años de prisión por trata de personas y por explotar sexualmente a  mujeres que eran traídas desde Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Brasil, Perú, Ucrania y otros países. En La Victoria deberá cumplir la pena. Alcántara encabezaba la red criminal culpable de explotar sexualmente a mujeres, a quienes ubicaba en sus constantes viajes al exterior.

La violencia de género, la violencia social, el raterismo, la trata de personas, tiene a las mujeres como víctimas preferidas. A eso súmele la intimidación política que las acorrala a los departamentos de ®asuntos sin importancia® y la violencia de carácter económico. Y si fuera poco, agregue la explotación comercial del cuerpo femenino en medios electrónicos y en la publicidad. Ser mujer es un desafíoÖ aquí y en todas partes del mundo.  Sonajero

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listindiario.com Un estudio realizado por Laura Gómez, estudiante universitaria de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), quien encuestó a jóvenes de distintas universidades, entre 18 y 25 años de edad, y de ambos sexos, arrojó que un 44.4% de los estudiantes encuestados  juegan menos de 3 horas diario, quienes manifestaron no haber adquirido ningún comportamiento a causa de un videojuego.

¡Cuidado con los excesos!

Los encuestados afirmaron que estos juegos pueden ser adictivos, pero Rosario puso de manifiesto que al ser una adicción de conducta y  socialmente aceptada, muchas veces los afectados y su entorno no se dan cuanta que es una adicción.

Explicó, además, que en caso de presentar esta adicción a los videojuegos, las personas descuidarán su manera habituale de vivir y con este descuido, se verá con gran apego a estos; de lo contrario, todo continúa en normalidad con los videojuegos solo como un entretenimiento de ocio.

Resolución de conflictos

Ante un momento de estrés, las personas que consumen videojuegos pueden resolver conflictos de una manera más efectiva que una persona que no juegue con frecuencia.

Científicos de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, lo han probado en médicos de urgencias. La investigación arrojó que tras una hora jugando al videojuego, la toma de decisiones de los facultativos era mejor y más rápida que la de quines revisaban material didáctico tradicional.

Francisco Reyes, jugador de videojuegos desde hace cinco años,  afirma que la adicción depende de la persona, porque en estos cinco años ha llevado su vida con suma normalidad.

También agregó que no sería la misma persona si no jugara videojuegos.

Algunas personas atribuyen  que un niño se convierte en violento cuando consume este tipo de género en videojuegos, pero Gómez que es un jugador, manifestó que todo depende de la formación brindada en el hogar, porque ha jugado desde temprana edad y no es violento. Entiende que no hay relación entre ser violento y el uso de los videojuegos.

Descargar emociones.
Rosario explicó que ha leído sobre muchos estudios que ofrecen resultados acerca de que los videojuegos sirven como ayuda para descargar las emociones de ira y enojo que pueden sentir los jugadoress. Además, el experto en conducta manifiesta que pueden servir como forma distractora de todas las emociones negativas que en general pueden afectar la manera de vivir de los consumidores, especialmente por la edad.

fuente: efe

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